Abrimos con Xavi Díaz una serie de entrevistas a diferentes perfiles de la cuerda pulsada (músicos profesionales, docentes, sociedades, luthiers...) con las que pretendo poner de relieve el impacto de la COVID en la actividad particular de este sector.

Conozco de cerca algunos casos realmente complicados y también he sido testigos de una buena cantidad de iniciativas muy interesantes, nacidas en un entorno de restricciones y dificultades.

Espero poder ayudar a dar a conocer la situación y dar más visibilidad a un segmento muy reducido de un sector del que se habla poco.

Si estás interesado en dar a conocer tu punto de vista, tus iniciativas o las dificultades que han sobrevenido, no dudes en contactar conmigo.

Ante todo, muchas gracias Xavi por compartir tu experiencia durante estos tiempos complicados.

La pandemia en Europa nos acorrala a todos más o menos en torno a marzo de 2020, ¿en qué situación te encontrabas y qué recuerdas de los primeros momentos?

Justo estaba de vuelta de lo que sería mi último concierto en mucho tiempo, en Praga, el máster internacional de guitarra en Alicante, en el ADDA.

Lo primero que me vino a la cabeza fue: todos los compañeros y compañeras que no estén trabajando como profesores, directamente no van a poder subsistir. Yo mismo pensé que, en pocos meses, tendría muchas dificultades para hacer frente a todos mis pagos.

... a las pocas semanas, las restricciones se vuelven cotidianas y todo apunta a que pasaremos varios meses con una actividad muy limitada, primero, y con severas restricciones después. ¿Cómo impacta esta situación en tu planificación y tus proyectos?

La verdad es que, una vez superada el primer susto donde cayeron 50 conciertos, grabaciones y masters, pensé: “tengo que reinventarme, ya!”

Ya no tanto por lo que nos acababa de pasar a todos, sino por la manifiesta fragilidad de nuestra profesión, tan ligada a que soliciten nuestros servicios.

Seas el tipo de músico que seas, desde el mejor al peor pagado, de golpe nos enfrentamos a ingresos = cero!

Tras esas primeras semanas de shock, comienzan a aparecer formas alternativas de continuar la actividad de manera no presencial, ¿qué iniciativas, ideas, proyectos encuentras en ese momento para continuar con tu actividad?

Yo soy profesor de vocación. Me encanta enseñar. Es por eso que a menudo experimento una ligera frustración, cuando un o una estudiante quiere trabajar conmigo y no puedo aceptarlo/a, sea porque vive lejos, por impedimentos administrativos de la escuela, o porque no pueda permitírselo.

La fuerza mayor que nos obligó a adaptar nuestras clases al sistema online, abrió la posibilidad a todos esos músicos de ultramar a los que nunca había podido atender, que formaran parte de mis programas pedagógicos.

Y eso hice, primero acepté un número reducido y lo aumenté poco después, al ver que funcionaba bien. Me aseguré de tener una buena conexión online, buen micrófono, pantalla y, en definitiva, buenas condiciones de trabajo.

Cuando tres meses más tarde parecía que la cosa iba mejor, y detectaba optimismo en mis colegas, yo desconfié y me preparé mentalmente para seguir, al menos, un año más así.

Fui consciente que mientras no tuviéramos la vacuna, nada iba a cambiar, tan solo oscilar.

Además de la enseñanza, pude dedicarme a la edición de audios y vídeos que tenía pendiente, grabé conciertos online, compuse música para teatro, realicé vídeos pedagógicos y streamings en facebook, y también abrí mi página de mecenazgo a mi trabajo cultural en el sitio patreon.com. Este es el enlace directo

Dentro de lo malo que es que las circunstancias te impongan un ritmo que no has escogido, yo me lo tomé como una oportunidad de hacer lo que nunca pude antes, en los últimos 25 años.

Piensa que he estado haciendo 70-80 conciertos al año, además de la docencia en la Esmuc en Barcelona y en el Real Conservatorio de Bruselas, aparte de los cursos estivales en USA por lo que un parón forzado, hizo que replanteara mi vida.

Una de las cosas de las que estoy más contento, es que adoptamos el que ahora es nuestro perro, Josquin. El adquirir esta nueva responsabilidad, en cierta manera, me facilitó una excusa que me doy para aceptar menos trabajo.

¿Consideras que las nuevas formas de trabajar que surgieron en el 2020 serán permanentes? ¿En qué grado crees que continuarás desarrollando actividades de esa manera?

En mi caso, las clases online, especialmente para las personas que no pueden venir a verme personalmente, han venido para quedarse. Naturalmente, nada substituye una clase presencial, pero puedo decir con tranquilidad que las clases que he impartido con este sistema, han sido eficientes.

Por otro lado, también me gusta grabar en casa y compartirlo en las redes. Eso también ha venido para quedarse, al menos en mi caso.

En general, aunque de manera quizás más acusada en España, se ha puesto el foco en las dificultades de ciertos sectores ante la COVID, como el caso de la hostelería, pero considero que la música ha sido el gran olvidado. ¿Qué has echado en falta durante este tiempo respecto a las instituciones o a la sociedad? ¿Crees que podrían haberse hecho las cosas de forma diferente?

Aquí hay dos consideraciones, empezaré por “la sociedad”.

Por un lado, escucho mucha gente ufana de consumir música a través de las plataformas. Mucha gente incluso piensa que están apoyando a los artistas a través de ellas. En cambio, un dato: yo tengo algo así como siete CD solistas en mi Spotify. Aún siendo artista de Spotify, tengo que pagar la misma cuota mensual para poder acceder a escuchar música, que cualquier otro usuario. Si una de mis canciones estuviera sonando 24 horas sobre 7 días, durante un més, no generaría dinero ni para pagar la cuota que Spotify me cobra… Por otro lado, ese dinero, no iría a mí, si no a las discográficas.

Por lo que se refiere a las instituciones: ¡Desastroso! El estado ha minorizado, olvidado, ninguneado y humillado al sector de los artistas del espectáculo. Tengo colegas que de un día a otro, cayeron en bancarrota.
Tenemos claro que la cultura es necesaria, pero de boquilla. En el momento de hacer esfuerzos para mantener el sector, hemos sido los grandes olvidados.

De los 50 conciertos que me anularon, solo algunos de ellos han sido indemnizados, ya sea con los honorarios del concierto, o con parte de ellos, o la promesa de cambiar el día del evento para posibilitar su futura realización. Pero la gran mayoría simplemente han dicho: “lo siento” y basta.

Por otro lado, mientras escuchaba que amigos de otros países europeos recibían ayudas del orden de los 5.000€, simplemente por el hecho de ser artistas sin trabajo, aquí, yo no he recibido un solo euro, a pesar de estar pagando religiosamente mis impuestos durante los últimos 25 años!

Tenemos muchísimo que aprender de países como Francia, donde los músicos disfrutan del régimen de los “intermintent”; un sistema que normaliza y asegura los trabajos de los artistas, asegurando actuaciones a través de la protección del artista local en los festivales franceses, y el subsidio de desempleo cuando esto no se produce.

En Barcelona, por ejemplo, en el auditorio, la programación está siempre plagada de nombres extranjeros y muy pocos (o ninguno) nombres locales.

Un año después... ¿cómo se plantea el 2021 para ti? ¿de qué manera se ha recuperado la actividad pre-covid?

Aún no se ha recuperado, y creo que aún va a tardar. En mi caso, prefiero asegurar mi docencia, que amo y que nunca me falla.

También tengo programado mucho trabajo en casa: preparación de proyectos discográficos y pedagógicos.

La parte performativa, la iré cogiendo como venga. Tengo una treintena de conciertos programados para la segunda mitad de 2021, parte de ella con el maestro Savall, y otra con mis proyectos propios.
Vamos a ver si la pandemia nos permite realizar toda esta actividad.

¿Puedes hablarnos sobre qué proyectos tienes en marcha y también cómo podemos apoyar tu actividad?

Pues tengo una serie de CD’s en perspectiva. En breve debería aparecer en el mercado un CD dedicado a Francesco da Milano, que grabé ahora hace ya un año y medio, pero que por diversas razones aún no ha podido salir.

También tengo un proyecto grabado con Laberintos Ingeniosos dedicado a Santiago de Murcia, con tres guitarras, arpa y dos percusiones, que aún tengo que terminar.

Después de estos proyectos, tengo al menos cuatro más en perspectiva con el laúd barroco y con la guitarra romántica, pero de estos ya hablaremos más adelante 🙂

Gracias de nuevo por tu tiempo Xavi y te deseo lo mejor para los meses venideros. Cuídate.

Me gustaría recordar a todos tu página en patreon y quedo deseoso de escuhcar más acerca de tus nuevos proyectos.

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